La información que hay sobre nosotros en la red se ha convertido en nuestra carta de presentación ante los demás. Si quieres que Internet refleje tu lado más positivo e, incrementar, así, tus posibilidades laborales, ha llegado la hora de trabajar tu marca personal.

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Internet y las redes sociales han cambiado la forma en que nos mostramos al mundo, no solo como personas, sino también como profesionales. Conceptos como identidad y reputación han trascendido el ámbito privado y se han hecho globales con la irrupción de las nuevas tecnologías.

En este escenario globalizado, entra en juego el concepto de marca personal, clave para mostrarnos y dejar ver los talentos y capacidades que nos diferencian del resto con el objetivo de mejorar como profesionales e incrementar nuestras oportunidades de encontrar un empleo.

Si buscas consejos para desarrollar tu marca personal y trabajarla para mejorar tu futuro profesional, un buen punto de arranque puede ser la entrevista que mantuvimos con dos de las mayores especialistas en marca personal de España: Fátima Martínez, directora de Social Media FM, y Keka Sánchez, cofundadora de One to Corp.

Identidad digital, huella digital y reputación online

Comencemos por el principio. Según nos explica Keka Sánchez, “la huella digital es aquella que comenzamos a generar desde el mismo momento en que empezamos a utilizar Internet”.

Esa huella digital va conformando nuestra identidad digital a partir del conjunto de informaciones que quedan reflejadas en Internet sobre nosotros y que componen nuestra imagen pública en la red: datos personales, imágenes, noticias, comentarios, gustos, amistades, aficiones…

Es importante remarcar, como recuerda Keka Sánchez, que nuestra identidad digital recoge todo lo que se publica en Internet sobre una persona, incluso si lo publican terceras personas: “Hay gente que no tiene perfiles en redes sociales pero aún así tiene identidad digital porque hay personas que hablan de ella.”

“Internet se ha convertido en nuestra tarjeta de identidad, en nuestra carta de presentación, y tenemos que trabajar para que lo que la gente encuentre sea positivo”.

Todos estos datos nos describen en Internet ante los demás y determinan nuestra reputación digital, es decir, la opinión que los demás tienen de nosotros en Internet. Para Fátima Martínez, “la reputación se forma a partir de los adjetivos que nos van poniendo a lo largo de la vida en casa, en familia, entre amigos, en el trabajo…”.

La diferencia es que, “con la llegada del mundo online, eso que se quedaba en nuestro entorno privado se ha globalizado”.

Esta marca personal “va a influir en tu vida, en tu trabajo. Si quieres emprender, si quieres buscar un partner, si quieres cambiar de empleo, si quieres vender algo a una empresa… lo primero que van a ver es nuestra reputación digital”.

¿Qué es la marca personal?

Fátima Martínez lo tiene claro: “Hablamos de marca personal como el valor que te diferencia del resto y resulta decisivo para contratarte”. Esa diferenciación se consigue “mostrando qué sabemos hacer y en qué somos buenos”.

“Lo bueno de una marca personal fuerte es que consigue que empresas y personas te encuentren”, añade. ¿Por qué? Porque “te sitúa como referente dentro de tu sector”.

Es importante destacar que hablamos de profesionales de cualquier sector: “Aquí no se excluye a nadie: abogados, pintores, fontaneros… Lo primero que hacemos es buscar en Internet”.

En el desarrollo de la marca personal es crucial seguir una estrategia, tal como indica Keka Sánchez: “Marca personal es el proceso por el cual queremos alcanzar un objetivo en un plazo de tiempo mediante una estrategia y con unas herramientas determinadas”.

“Trabajar bajo una estrategia”, continúa, “determinará nuestra actividad en Internet y en redes sociales, nos dará un foco y una pista sobre el tipo de contenidos” para conseguir nuestro objetivo y mejorar nuestra reputación.

“Es necesario guardar una coherencia entre nuestra identidad real y el plano digital”.

Una idea en la que abunda Fátima Martínez: “destacamos siendo nosotros mismos”. ¿Cómo? “Poniendo en valor todas las cosas que tienes dentro, sin complejos, tanto tus conocimientos como tu forma de ser, tus valores”.

Lo que nunca hay que hacer es “inventar, copiar, perder nuestra naturalidad y nuestra forma de ser”: “Si copias a otro vas a fracasar, porque no eres tú. Tienes que ser la misma persona online y offline”.

No obstante, “sí podemos tener personas de referencia, observar, ver lo que hacen e inspirarnos”, añade Keka Sánchez.

El blog, en el centro

“Tenemos multitud de herramientas a nuestro alcance donde contar lo que sabemos hacer, en qué somos buenos”, señala Fátima Martínez, quien propone comenzar con un blog gratuito: “El blog es el centro de la estrategia”.

En un blog, “tú eliges el tema y siempre va a haber gente a la que puedas ayudar con tu conocimiento”. Conocimientos que no tienen por qué ser únicamente profesionales, porque “seguro que hay muchas cosas que nos gustan y hacemos muy bien”.

Keka Sánchez recuerda que “las redes van y vienen, en un momento dado pueden cambiar las reglas del juego”, pero un blog es “un espacio tuyo donde controlas prácticamente todo y “a partir de ahí, puedes difundir los contenidos en redes sociales”.

¿En qué redes hay que estar? “No hay que volverse loco, no hay que estar en todas partes”, avisa Fátima Martínez. “Cada red social tiene su idiosincrasia. Tenemos que decidir en cuáles vamos a estar y estar bien”.

Keka Sánchez afirma, por su parte: “Cuando eres consciente de que tus redes sociales pueden afectar a tu reputación y a tu futuro profesional, es necesario reflexionar y cuidar nuestras publicaciones”.

Su recomendación es “pensar y decidir cómo me quiero proyectar” y, a partir de ahí, “reconducir nuestra marca personal hasta el sitio donde la queremos llevar”.

Ambas aconsejan trabajar contenidos de interés para el sector y el tipo de cliente al que te diriges, teniendo cuidado de no comprometer tu reputación online: “Necesitamos credibilidad. En general, debemos obviar temas conflictivos como la política, el deporte, o la religión”, aconseja Fátima Martínez.

Herramientas adecuadas

Crear una sólida marca personal es sinónimo de más oportunidades laborales, aunque hay que tener muy presente que para construirla debes ser perseverante y conocer y utilizar las herramientas adecuadas.

“Una cosa es tener una cuenta en una red social y otra muy distinta es saber utilizarla y además hacerlo con un propósito”, señala Fátima Martínez. La receta pasa por la formación: “Hay cientos de cursos gratuitos para adquirir habilidades digitales”, como Google Actívate, Facebook Blueprint o LinkedIn Learning, y hay que “aprovecharlos todo lo que se pueda”.

Una marca personal bien enfocada

La marca personal en Internet genera una reputación online que debemos trabajar para mostrar nuestra mejor cara ante potenciales clientes y reclutadores. El camino a seguir pasa por trazar una estrategia que te permita destacar y diferenciarte. Con ayuda de las herramientas adecuadas, conseguirás poner en valor tus conocimientos y habilidades.